ALBERTO
PONE TRABAS AL ACERCAMIENTO Y LE ATRIBUYE A
CRISTINA LA DERROTA DE 2021
Critica de Clorinda.-
El presidente es el principal escolló del
acercamiento que intentaron sellar Máximo
Kirchner y Larroque con Katopodis y Zabaleta.
Alberto Fernández repite a quien quiera
escucharlo que "las cartas" de Cristina le
hicieron perder al Frente de Todos unos diez
puntos y por eso su gobierno fue derrotado en la
elección de medio término.
Ese argumento es el central que esgrime cuando
dirigentes importantes del peronismo le piden
que hable con Cristina y normalice las
relaciones en la cúpula del Frente de Todos.
En la misma sintonía, el Presidente se niega a
modificar el gabinete para no aparecer
"cediendo" ante Cristina. Una actitud que para
varios de los integrantes de su círculo más
cercano, termina siendo una verdadera trampa
política, autoconstruida, como reveló LPO.
La negativa a hacer cambios en el gabinete deja
al Gobierno sin iniciativa ante la evidente
crisis política que vive, a la ahora se suma la
disparada de la inflación que amenaza con
detonar el crecimiento económico.
Esta situación de parálisis y conflicto interno
proyecta una sombra negra para el Frente de
Todos en las elecciones del año que viene.
Motivo más que suficiente para que se activara
una cumbre entre importantes dirigentes de ambos
sectores.
Días atrás el jefe de Gabinete bonaerense,
Martín Insaurralde, fue el articulador de una
reunión entre los cristinistas Máximo Kirchner y
el Cuervo Larroque con los albertistas Gabriel
Katopodis y Juanchi Zabaleta, como reveló este
domingo La Nación.
Katopodis y Zabaleta son además de ministros,
los jefes territoriales de los municipios de San
Martín y Hurlingham. Eso en buena medida los
empuja a entenderse con Máximo que es el líder
del peronismo bonaerense y una parada inevitable
en la discusión de las candidaturas del 2023.
Mismo motivo, que a la inversa, propicia las
ganas del hijo de la vicepresidenta, de
entenderse con estos dos ministros.
Como sea, la reunión exploró la posibilidad de
construir un marco político que propicie el
regreso del diálogo entre Cristina y Alberto.
"Pero el problema es que Alberto está empacado y
le dice a todo el mundo que no piensa llamar a
Cristina", afirmó a LPO un dirigente al tanto de
las conversaciones.
Esa situación si perdura, según el mismo
dirigente, "sólo pronostica más piedras dede el
kirchnerismo". Algo de eso se vio en el Chaco,
donde Cristina evitó quemar la pradera, pero trató
con desdén a
Alberto. |